En las controversias familiares, el psicólogo puede examinar la naturaleza de las relaciones entre progenitores e hijos, el apego emocional, las particularidades de la comunicación, los factores de estrés y la influencia de la situación de conflicto en el menor.

Las conclusiones deben ser prudentes y basarse en los materiales, la entrevista y los métodos aplicados.

Qué se puede hacer

  • reunir los materiales del caso y las preguntas;
  • evaluar la necesidad de un examen psicológico o multidisciplinar;
  • preparar un dictamen del especialista;
  • comprobar una pericia ya realizada mediante una revisión crítica.