La pericia psicológica se utiliza cuando, para resolver una controversia, es necesario examinar circunstancias psicológicamente relevantes: particularidades de la percepción, estado emocional, relaciones entre progenitores e hijos, consecuencias de un acontecimiento o fundamentación de las conclusiones de otro especialista.

El perito responde a las preguntas dentro de su competencia psicológica y no sustituye la valoración jurídica del tribunal.

Qué se puede hacer

  • reunir los materiales del caso y las preguntas;
  • evaluar la necesidad de un examen psicológico o multidisciplinar;
  • preparar un dictamen del especialista;
  • comprobar una pericia ya realizada mediante una revisión crítica.